martes, 13 de noviembre de 2018

Los tratamientos tienen límites

La Cámara Civil y Comercial rechazó el pedido de tratamiento de fertilización asistida de alta complejidad porque a la pareja solicitante ya se les otorgó la cobertura de los tres tratamientos que autoriza la Ley 26.862.

Los tratamientos tienen límites En los autos "B. M. V. y otro c/ OSDE s/ sumarísimo de salud s/ incidente de medida cautelar", la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal le denegó a una pareja la cobertura de un tratamiento de fertilización de alta complejidad porque ya realizaron los amparados por la ley.

Los miembros del Tribunal confirmaron la sentencia de grado que rechazó la media cautelar impuesta y explicaron que la Ley 26.862 autoriza la cobertura hasta un límite máximo de tres tratamientos de alta complejidad, en virtud de lo cual no se puede considerar acreditada en forma suficiente y prima facie la verosimilitud del derecho invocado. 

La pareja pretendía que Osde le brinde cobertura total del tratamiento de fertilización asistida de alta complejidad (FIV-ICSI) con ovodonación prescripto por su médico tratante pero los jueces consideraron que la obra social ya cubrió la cantidad de procedimientos correspondientes a la ley. 

En este tipo de juicios, los magistrados señalaron que la verosimilitud del derecho se presenta cuando el interesado acredita suficientemente la prescripción médica en orden al tratamiento de fertilización requerido, la situación de afiliado a la obra social o medicina prepaga y, además, individualiza la norma que sirve de sustento a la pretensión cautelar.

En ese sentido, los camaristas agregaron que, teniendo en cuenta que ya realizaron tratamientos previos, no existe constancia de naturaleza médico-científica que acredite la urgencia del tratamiento requerido, todo lo cual demuestra también que no se acreditó el peligro en la demora.

La pareja pretendía que Osde le brinde cobertura total del tratamiento de fertilización asistida de alta complejidad (FIV-ICSI) con ovodonación prescripto por su médico tratante pero los jueces consideraron que la obra social ya cubrió la cantidad de procedimientos correspondientes a la ley.

Fuente: Diario Judicial - Fallo completo

Conforme las normas vigentes se hace saber que las sentencias que se replican en este blog son de carácter público y sólo el órgano jurisdiccional del que emana la decisión impondrá limitaciones a su publicación por razones de decoro o en resguardo de la intimidad de la parte o de terceros que lo hayan solicitado de manera expresa.

lunes, 12 de noviembre de 2018

I Jornadas Chaqueñas de Derecho de la Salud

Informes e inscripción: info@libreriacontexto.com.ar
Se entregarán certificados de asistencia


Eduardo San Román: “El mejor atributo que puede tener un médico con su paciente es ser compasivo”

Nació en un conventillo de la Boca. Su papá sólo hizo la primaria y su mamá era maestra. Ese hogar muy humilde, no le impidió a Eduardo San Román ir al colegio. A los ocho años, sin embargo, se enfermó de tuberculosis. Lo atendía un médico del barrio y para las prácticas específicas su mamá lo llevaba al hospital. Cincuenta y tres años después, San Román invita un café. Es el jefe de la Terapia Intensiva para adultos del Hospital Italiano. Junto a su escritorio están los frasquitos con las pastillas para tratar la tuberculosis que guardó su mamá. Junto a la computadora de San Román también hay una guitarra que le regaló un paciente.

¿A un paciente crítico, el médico debe informarle sus posibilidades de vida?

Uno no puede decir al paciente lo que no pregunta o no quiere saber. Si el paciente no pregunta “qué chances tengo”, “qué me encontraron en la cirugía” o “si me voy a morir”, no tenés por qué decírselo. El médico le pregunta qué necesita saber. Lo importante es ser compasivo. Es el mejor atributo que debe tener un médico. No hay por qué tirarle una estadística en la cara. En Estados Unidos, sin que el paciente o su entorno pregunte, el médico te recita la estadística de prepo. Es casi una obligación legal. Mucha gente quiere saberlo porque necesita organizar temas personales. En la América más hispana o latina, el medico le cuenta al paciente todos los elementos para que comprenda la situación. Y los detalles, eso es de acuerdo a lo que el paciente quiera saber.

¿Saber todo puede repercutir en la recuperación del paciente?

En la terapia intensiva hablás poco con el paciente porque en general están sedados por su gravedad. Pero si el familiar es un matemático o un ingeniero o alguien que maneja números, te preguntan directamente qué chances tiene su familiar de sobrevivir. Sin embargo, la gente común, que no está vinculada al pensamiento matemático o exacto, no quiere saber absolutamente todo. Y, en la práctica, el médico aprende esa destreza de cómo manejarse con el interlocutor.

¿Cómo es trabajar en el filo entre el Cielo y la Tierra?

Me recibí en 1980, en pleno auge de la explosión tecnológica y eso influyó mucho en la terapia intensiva. Era el chiche nuevo porque todo empezó a ser medible. Pero justamente por esa característica de vivir en el filo con la muerte, no mucha gente se dedicaba a esta especialidad. Sin embargo hoy, la terapia intensiva no representa ese límite entre la vida y la muerte.

¿Por qué?

En los ‘60 llegaban sólo los desahuciados. La mortalidad rondaba el 80% en terapia intensiva. Y ahora está cerca del 14%. Y varía según la especialización y la patología. En las unidades de grandes quemados la mortalidad es mayor. Como en la gente de edad avanzada o con un ACV. En el Hospital, en general, la muerte no supera el 15%. Lo mejor que le puede pasar a un paciente es tener un médico que se dedique a él. El médico de cabecera, que sigue existiendo, pero debe adaptarse a las nuevas tecnologías.

¿Qué significa la humanización en terapia intensiva?

A eso apuntamos. Nancy Molter, una enfermera norteamericana, dice: “Las familias no son visitas en la terapia intensiva, son mucho más. Debería haber un espacio especial para su comodidad y compartir una habitación”. Son discusiones permanentes en la medicina. La familia también debería participar en las discusiones profesionales y recibir la información adecuada. Si el familiar está sentado al lado del paciente, sin hacer nada, también eso lo angustia o empieza a interpretar mal los sonidos del monitor y le genera estrés. Lo mejor es darle tareas. Que ayude a higienizar al paciente. O aprender junto al kinesiólogo las maniobras para ayudar a rehabilitar al familiar, ponerle crema, etc.

¿Y si la familia no lo quiere hacer?

No lo hace. Pero la mayoría quiere. Se sienten útiles. La humanización tiene que estar en todo el hospital no sólo en la terapia intensiva. Pero la primera humanización es la accesibilidad a la salud. La gente tiene que poder recibir la medicina adecuada, y no que eso dependa de tu condición económica. En los mejores hospitales del mundo miden la accesibilidad, que es el seguro de salud universal. En el mismo hospital donde se atiende el rey se atiende la gente común. Además, los hospitales deben invertir más en atención primaria y medicina preventiva. Y menos papeleo. Por último, los hospitales deberían dedicarse más al trabajo social y la educación para la gente. Por ejemplo, mandarle un correo al paciente con qué controles le tocan.

¿Qué es la muerte?

Es un hecho natural que queremos tener lo más lejos posible. Aún así, es lo que cierra el ciclo vital. Pero a nadie le gusta morir, sobre todo cuando te va bien o disfrutás. Alguien que sufre te dice “me quiero morir”. Lo dicen en serio y pienso que tienen razón. Cuando no podés evitar el sufrimiento de alguien, tenés que aliviarlo. Es la medicina paliativa, una especialidad que te permite vivir más tiempo, lo mejor posible. En el mundo burgués, donde la gente come dos veces por día y se va de vacaciones, sólo el 10 % se muere en forma repentina. Eso te da la oportunidad de pensar en la muerte. La muerte digna es evitar el encarnizamiento terapéutico. Es decir, no seguir interviniendo con medidas extraordinarias que no redundan en un beneficio sino en prolongar artificialmente la vida atada a las máquinas, sin un resultado final adecuado.

Señas particulares

Eduardo San Román, 61 años, es médico especialista en terapia intensiva. Se recibió en 1980 en la UBA y desde 1982 trabaja en el Hospital Italiano de Buenos Aires en Terapia Intensiva. Desde 2010 es el director de este área. En 1990 estuvo en el Jackson Memorial Medical Center de Miami donde se especializó en Trauma. En 1993 pasó por el Medical Center de la Universidad de Pittsburgh, en el área de Trasplante Pulmonar y Recuperación. Y en 1995 hizo entrenamiento en síndrome pulmonar por hantavirus, en Atlanta. Tiene un hijo que es periodista y vive en Madrid.

Fuente: Clarín

viernes, 9 de noviembre de 2018

La Corte Suprema define si Farmacity llegará a la Provincia de Buenos Aires

Los farmaceúticos tradicionales se resisten al desembarco de la cadena. 

Este miércoles se realizó la primera audiencia pública ante la Corte Suprema para definir si la firma Farmacity ingresa o no en la Provincia de Buenos Aires. Es a raíz de una demanda que hizo la cadena de farmacias luego de que en 2010 no se le permitiera abrir una sede en Pilar, basándose en dos artículos de una ley provincial. La marca dice que esos artículos son inconstitucionales, ahora la Corte fallará al respecto. Fue la primera de dos exposiciones. Esta vez, se expresaron especialistas. La siguiente se hará el próximo miércoles y se manifestarán las partes.

La ley provincial N° 10.606 fue la que le dio elementos a la Provincia para negarle a Farmacity el permiso hace ocho años. Lo hicieron apoyándose en el artículo 3, que establece restricciones para radicar farmacias de acuerdo a la distancia y la densidad poblacional. También recurrieron al artículo 14 que no incluye, entre los posibles titulares de farmacia, a las sociedades anónimas (S.A.).

“Tenemos sucursales en la Ciudad de Buenos Aires y en 14 provincias. En las que existía alguna restricción vinculada a la densidad poblacional o la distancia, nos adecuamos. La situación de no permitir el ingreso de una sociedad anónima ocurre, además de en la provincia de Buenos Aires, en Santa Fe. Allá también iniciamos una demanda”, explicaron desde Farmacity. Según la firma, “por encima de la norma provincial deben contemplar la ley nacional del ejercicio de la farmacia, la 17.565, que habilita la participación de las S.A”.

Hoy expresaron su opinión los “amigos del tribunal”, en su mayoría, expertos en diferentes áreas. El ex ministro de Salud Ginés González García fue uno de los oradores y se refirió al farmacéutico como un “actor clave”. En este sentido, aseguró que tiene un rol comunitario que incluye no solo la dispensa, sino también un seguimiento y una farmacovigilancia. Y destacó este “modelo sanitarista” por sobre el de “mercado” que tiene la idea de “farmacia shopping” en la que las personas pierden el respeto por el medicamento.

Además, González García recordó su experiencia en Chile como embajador, señaló que en el país vecino tres cadenas de farmacia tienen la hegemonía en el rubro y que ésto provocó un problema de accesibilidad en los barrios marginales y un aumento en los precios de los medicamentos.

El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez explicó que el “artículo 14 de la ley provincial no es discriminatorio porque no está basado en ninguna categoría prohibida como, por ejemplo, la raza o la religión”.

Por su parte, el sociólogo y estadístico Sebastian López Perera compartió un análisis de localización y distribución geográfica de las farmacias de la Provincia y concluyó en que hoy no se está garantizando un servicio farmacéutico equitativo. Es decir, que no se está siguiendo el criterio del artículo 3. En tanto, el economista Marcelo Celani, también en defensa de Farmacity, se refirió a la tendencia mundial de contar con normativas menos restrictivas y aseguró que con ellas aumenta la competencia, la eficacia y el acceso.

El Colegio de Farmacéuticos de la Provincia se presentó como tercero afectado. Su vicepresidente Claudia Slezack le dijo a Clarín que considera que “hay argumentos de sobra para reafirmar que el modelo sanitario de farmacia vigente en la Provincia es el que garantiza el acceso a los medicamentos”. Además, sostuvo que si se deja de aplicar el artículo 3 las farmacias de barrio también se van a mudar al centro y los principales afectados van a ser los pacientes.

Por último, Slezack señaló las dificultades en cuanto a la competencia: “Si la cadena abre las 24 horas no vamos a poder competir y nos vamos a fundir”.

Fuente: Clarín