Con el incremento de la temperatura comienzan a aparecer los
mosquitos adultos y así crece el riesgo de transmisión del dengue.
Las larvas del Aedes aegypti, el mosquito que transmite esta
enfermedad, necesitan un clima cálido para desarrollarse y convertirse en
adultos. Entonces, durante el verano o en las provincias de nuestro país con
temperaturas elevadas, aparecen gran cantidad de mosquitos.
Debido a que la presencia de estos mosquitos es una
condición para que el dengue circule en una población, cuando aumenta la
cantidad de estos insectos crece el riesgo de adquirir esta enfermedad.
Sin Aedes aegypti no hay dengue.
Sin embargo, hay que prevenir el dengue durante todo el año
debido a que los huevos pueden vivir en el invierno. Es por eso que siempre hay
que eliminar todos los posibles criaderos de mosquitos (botellas, floreros,
tachos, baldes, palanganas, bebederos de animales, tanques de agua,
portamacetas, lonas o bolsas arrugadas) o bien evitar que acumulen agua.
La siguiente publicación –pensada para los agentes e integrantes de
los equipos de salud- brinda información sobre la problemática del dengue, sus
manifestaciones clínicas, el manejo de los casos sospechosos, el tratamiento
del dengue y las medidas a adoptar con el paciente con dengue, su familia y la
comunidad.
Descargar desde AQUÍ
Fuente: Ministerio de Salud de la Nación