Lo establece la norma aprobada
esta semana por la cámara de Diputados nacional. La misma crea un Régimen de
Protección Integra para estas persona, que incluye otros beneficios como acceso
a la vivienda y pensiones para desempleados. Los alcances de la ley incluyen a
personas en lista de espera del INCUCAI, autoridad de aplicación.
Como sucedió con los pacientes diabéticos, ahora las
personas que recibieron algún trasplante contarán con una mayor cobertura de
medicamentos y otros insumos, en el marco de una nueva ley que otorga nuevos
beneficios a este grupo de riesgo. Se trata de una norma aprobada en la última
sesión de la cámara de Diputados de la Nación, conocida popularmente como ley
del trasplantado, que luego de varias idas y venidas se aprobó. Entre otras
cuestiones, se deberán entregar fármacos gratuitos relacionados por el
trasplante o patologías asociadas. Además, se generarán otros beneficios, como
mejor acceso a la vivienda, pensiones para pacientes sin empleos y otras
cuestiones sociales y sanitarias.
La cámara baja dio sanción definitiva a un proyecto que
contaba con el visto bueno del Senado, pero que había sido modificada varias
veces en ambos recintos. La misma prevé la entrega de cobertura del 100 por
ciento en medicamentos, tanto los que se usan luego del trasplante como los
necesarios para tratar patologías relacionadas. Por otra parte, obliga a obras
sociales y empresas de medicina prepaga a dar cobertura del 100 por ciento de
los medicamentos, estudios y demás prácticas médicas necesarias para garantizar
una adecuada atención de la salud de estos pacientes.
Además, se crea un Régimen de Protección Integra, para las
personas trasplantadas, que les asegure “la integración familiar y social
mediante la atención médica integral, educación en todos sus niveles, seguridad
social e inserción laboral”. Entre otras cuestiones, este régimen contempla “un
pase de transporte para los pacientes trasplantados (como el que tienen las
personas con discapacidad) como así también para un acompañante”. Además,
dispone importantes beneficios impositivos para las empresas que den trabajo a un trasplantado
(permitiéndoles deducir del pago de ganancias el 70 por ciento de los sueldos),
y garantiza a los pacientes en situación de desempleo el acceso a una
asignación equivalente a una jubilación mínima.
Los beneficios protegen tanto a quienes recibieron un órgano
como a las personas que están en lista de espera en el Instituto Nacional
Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI).
La ley habla del acceso a la vivienda: quienes carezcan de
recursos suficientes serán ayudados para “la adquisición de una adecuada unidad
habitacional o la adaptación de su vivienda a las exigencias que su condición
de trasplantada le demande”. Además, el Ministerio de Educación debe incorporar
como materia de estudio la temática relativa a la donación de órganos y los
trasplantes.
Cabe recordar que el 1º de junio de 2011, en la Cámara de
Senadores, fue aprobada una ley que, al ser elevada a Diputados, esa cámara la
modificó debiendo volver, para su revisión y tratamiento, a la cámara baja.
Allí se le hicieron modificaciones, posterior a una reunión de trasplantados
con la Comisión de Salud, y durante la jornada de este miércoles recibió la
media sanción. Ahora se espera que Diputados le de tratamiento y aprobación
definitiva sin modificaciones.
Miguel Gallo, cardio-trasplantado de Corrientes y activo
promotor de la causa de la donación de órganos, manifestó que actualmente “las
personas que han recibido un órgano no cuentan con una cobertura especial”. “Es
por ello que se está trabajando en una ley que les garantice la inserción
laboral, el acceso a la educación gratuita y una pensión para aquellos que
quedan imposibilitados de trabajar”, sostuvo.
Fuente: Mirada Profesional Farmacéutica