El Día Mundial de la Salud se enfoca este año en la
diabetes. El informe de la OMS pone en evidencia el crecimiento exponencial de
la enfermedad. La Argentina ocupa el tercer puesto en cantidad de afectados en
América del Sur, detrás de Brasil y Colombia.
El número de adultos que padecen diabetes se cuadruplicó
desde 1980 hasta 2014 y llegó a unos 422 millones en el mundo, debido sobre
todo a la obesidad. Cada 10 segundos se diagnostican 3 nuevos casos en el
mundo, lo que equivale a casi 10 millones de nuevos afectados al año, señala el
primer informe global de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre esta
enfermedad crónica, que se difundió ayer. “La diabetes progresa. Ya no es una
enfermedad que predomine en los países ricos; aumenta sin parar en todas
partes, de forma más pronunciada en los países con ingresos intermedios”,
afirma la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
Margaret Chan, en el prólogo del informe. Argentina, con 1,6 millón de
afectados, se ubica en el tercer puesto de los países con mayor prevalencia de
la enfermedad en la región.
En América, Brasil es el que tiene mayor número de personas
con diabetes (11,9 millones), mientras que Colombia (2,1 millones) ocupa el
segundo lugar.
A escala mundial, la OMS estima que 422 millones de adultos
sufrían diabetes en 2014, en comparación con los 108 millones de 1980.
La enfermedad afecta al 8,5 por ciento de los adultos, es
decir dos veces más que en 1980, debido al aumento de los factores de riesgo,
como el sobrepeso, que sufre uno de cada cuatro adultos, y la obesidad (10 por
ciento de los adultos).
En 2012, la diabetes mató a 1,5 millón de personas en el
mundo, a lo que hay que añadir 2,2 millones de fallecimientos causados por
enfermedades relacionadas con ella, o sea un total de 3,7 millones.
La progresión exponencial de la enfermedad se debe a “los
hábitos alimentarios de la gente y a su modo de vida”, según la OMS, que
recomienda una actividad física regular y menos alimentos azucarados
artificialmente.
La diabetes “es actualmente uno de los principales asesinos
en el mundo”, advirtió el director del Departamento de Enfermedades No
Transmisibles de la OMS, Etienne Krug, en rueda de prensa.
Ante la gravedad del fenómeno, la OMS decidió aprovechar el
Día Mundial de la Salud, que se celebra hoy, para hacer un llamamiento a todos
los países a emprender acciones eficaces contra esta enfermedad.
Para progresar “debemos replantearnos nuestro día a día:
tener una alimentación sana, estar activos y evitar engordar demasiado”, afirmó
la directora general de la OMS, Margaret Chan.
En la región de las Américas, el porcentaje pasó de 5 por
ciento en 1980 a 8,3 por ciento en 2014, es decir de 18 millones a 62.
La diabetes y sus complicaciones “conllevan importantes
pérdidas económicas para los pacientes y sus familias, así como para los
sistemas de salud y las economías nacionales”, afirma la OMS. Según el director
Krug, el costo directo supera los 827.000 millones de dólares (729.000 millones
de euros) por año.
Es una enfermedad crónica que se desencadena cuando el
páncreas no produce suficiente insulina (una hormona que regula el nivel de
azúcar en la sangre), o cuando el organismo no puede usar con eficacia la
insulina que produce.
Las posibles complicaciones abarcan ataques cardíacos,
accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, obligación de amputación de
piernas, pérdida de visión y daños neurológicos.
Existen dos formas de diabetes: la de tipo 1, de causa
desconocida y que requiere inyecciones de insulina porque el páncreas no la
produce, y la de tipo 2, que representa la mayoría de los casos y se debe al
sobrepeso y al sedentarismo.
En la Argentina, según la Encuesta Nacional de Factores de
Riesgo, hay aproximadamente 2,5 millones de adultos a los que se les
diagnosticó esta enfermedad, que adquiere características epidémicas porque
afecta al 9,8 por ciento de la población adulta.
“En muchos países es aún elevado el grado de subdiagnóstico,
esto es, cientos de miles de personas que viven con la enfermedad sin saberlo y
sin recibir tratamiento, lo que aumenta el riesgo de padecer severas
complicaciones. Esto sucede también en nuestro país y tenemos que trabajar para
que nadie llegue tarde al diagnóstico”, reflexionó María Cristina Faingold,
presidenta de la Sociedad Argentina de Diabetes.
Fuente: Página 12