Aseguran que en los
últimos años aumentó la oferta de productos farmacéuticos por redes sociales y
páginas web, pese a que la ley lo prohíbe. Alertan de los peligros que trae
esta práctica. Los robos a farmacias en el conurbano alimentan este flagelo.
La semana pasada, la
policía detuvo en Santiago del Estero a un hombre que ofrecía vía Facebook dosis de la vacuna contra la gripe A. Si bien el hecho parece aislado, es parte
de un fenómeno que viene creciendo en el país, y que genera preocupación en los
farmacéuticos: el aumento de la venta online de medicamentos y otros productos
sanitarios. En la Argentina, la ley obliga a la venta de estos productos sólo
en farmacias, ya que fuera del circuito legal no hay garantía de su procedencia
ni su calidad. Desde la Confederación Argentina Farmacéutica (COFA) emitieron
una dura advertencia sobre los peligros de esta tendencia, ya que la mayoría de
los productos son falsificados o de origen dudoso. Los robos a las farmacias
del conurbano alimentan este creciente mercado negro.
El caso de Santiago del Estero dejó al descubierto el
crecimiento del mercado negro de los medicamentos, que se ofrecen en redes
sociales y páginas web. Según los datos que maneja la COFA, en los últimos
meses el tráfico de estos productos aumento considerablemente, y se volvió una
práctica “cada vez más usual”. Desde la entidad se pronunciaron en contra de la
comercialización online e insistieron en que los medicamentos “se adquieran
únicamente en las farmacias, a fin de evitar efectos adversos y resguardar la
salud de los usuarios”.
"LA COFA está totalmente en contra de la venta por
Internet de cualquier producto, hasta los de venta libre. La ley es muy clara
al respecto y dice que el medicamento, cualquiera sea su condición de expendio,
se debe realizar de manos de un profesional dentro de una farmacia",
explicó el presidente de la COFA Luis Mascaró, en declaraciones al diario
Popular. Si bien consideró que "el caso de la vacuna contra la gripe fue
aislado, porque hubo un faltante muy importante", lamentó que se trató
"de un oportunista, que si lo atraparon es porque quiso delinquir
torpemente", algo que empieza a suceder con mayor frecuencia.
Sobre las transacciones ilegales, sostuvo que
"crecieron de la misma forma que el comercio online, aunque es una
actividad ilícita y es difícil medirlo oficialmente, pero hay que tener cuidado
con esta gran mafia que se está agrandando en la Argentina". "Hay de
todo. Existe un mercado negro, que incluye robos de farmacias y a los camiones
que transportan las drogas. Hay muchas páginas del extranjero que ofrecen
productos. El Estado no alcanza a controlar todo lo que está afuera de la
farmacia, porque, fuera de Internet, también muchos medicamentos se venden en
gimnasios, hoteles y hasta estaciones de servicio. No es solamente online y el
riesgo es el mismo", advirtió Mascaró. En cuanto a las reacciones
adversas, el farmacéutico aclaró que, de mínima, al paciente puede "no
producirle ningún efecto", es decir que el producto ilegal no sirva, pero
también "puede causarle efectos tóxicos".
"A las farmacias les genera un perjuicio económico,
pero el más importante es para aquel que consume medicamentos de dudosa
procedencia y dudosa conservación, porque después derivan en consultas e
internaciones, que también le producen un gasto al Estado", precisó. En
este último aspecto, Mascaró resaltó que "saldría más barato controlar que
pagar los problemas de salud que conllevan este tipo de operaciones". Para
eso, solicitó: "Primero, hacer cumplir la ley. Con eso, una buena parte
del comercio ilegal entraría dentro de los carriles normales. Después el Estado
tendrá que actuar contra las ventas online".
Al referirse a cómo se abastecen los vendedores truchos,
reconoció que "no podría saber si hay connivencia de algún tipo, en todo
caso tendría que intervenir un juez para investigarlo". Asimismo, el
titular de la COFA contó que para conseguir los medicamentos, los comerciantes
ilegales recurren a los robos de farmacias, una situación a la que calificó
como "sistemática y recurrente, desde hace muchos años". "Nunca
dejaron de asaltar farmacias. Se ha denunciado y localmente algunas arreglan
con la policía para tener custodias los días de turno, pero hace casi 30 años
que pasa permanentemente y no tenemos un dato estadístico oficial porque
algunos hechos no se denuncian y no entran en esa cuenta", aseveró.
En este sentido, la Administración Nacional de Medicamentos,
Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) trabaja en el control de estos avisos. En
2014, la agencia reguladora dio de baja unos 500 anuncios que difundían
publicidad engañosa o promocionaban medicamentos truchos en internet dentro de
la plataforma de venta online Mercado Libre.
También obligó a cerrar unas 25 páginas web que hacían lo
mismo y servían como canal de venta ilegal. Las infracciones más severas fueron
para comerciantes de misoprostol –se usa, por ejemplo, para úlceras gástricas
causadas por el consumo de otros medicamentos–, sildenafil –para erecciones– y
otras sustancias prohibidas como sibutramina, que se comercializaba contra la
obesidad hasta que fue suspendida en Estados Unidos y varios países de Europa
por sus efectos secundarios.
En tanto, el farmacéutico puntualizó: Hay lugares más
sensibles que otros. Las farmacias del conurbano están enrejadas 24 horas y el
interior es un poco más tranquilo, pero tampoco está exento". Otra
cuestión a tener en cuenta para terminar con la venta ilícita son los robos a
los camiones de reparto de las droguerías. "Muchas veces desaparecen por
piratas del asfalto y después está el riesgo de que el camión esté al sol a 50
grados hasta que se vuelvan a reinsertar en el circuito, arruinando los medicamentos",
advirtió.
Fuente: Mirada Profesional