La ministra de Salud de la provincia señaló que se requiere
de una inversión de $ 18.000 millones que demandará nueve años para
arreglarlos; indicó que faltan médicos especializados en el sistema.
No fue un dato fácil de digerir, pero la ministra
de Salud bonaerense, Zulma Ortiz, reveló a LA NACION que se tardará nueve años
y una inversión de $ 18.000 millones para recuperar la red de 79 hospitales
públicos que tiene la provincia de Buenos Aires.
El panorama en el área de Salud recibida del ex gobernador
Daniel Scioli es casi apocalíptico: 53 de los 79 hospitales se encuentran en
esto crítico -dos de ellos deben ser demolidos antes que ocurra un accidente-;
faltan ambulancias y para hacer los traslados de pacientes graves se debe
alquilar un helicóptero sanitario porque la provincia no cuenta con uno propio.
Además, el gobierno bonaerense tuvo que pagar una deuda de $
2600 millones que la anterior gestión mantenía con 600 proveedores y que la
dejó con poco margen para negociar con gremios. Con unsueldo que no supera los
$ 15.000, los sindicatos de médicos reclaman un aumento salarial.
A estos temas Ortiz se refirió en una entrevista con LA
NACION. Sentada en su despacho del histórico edifico del ministerio, la
funcionaria adelantó como será el Sistema de Atención Médica de Emergencia SAME
Provincia que lanzara en 33 municipios del conurbano .
¿Cómo piensa solucionar los temas de infraestructura en los
hospitales?
La situación que encontramos fue muy difícil. Por ahora, se
proyectaron 39 obras en 27 hospitales. Hay ocho que actualmente se están
ejecutando y el resto comenzará el primer semestre del año que viene La mayoría
se concentra en trabajos básicos: electricidad, reparación de los techos y
arreglos en los baños. La situación es compleja: 53 de los 79 hospitales
bonaerenses presentan un estado edilicio crítico. Nuestra propuesta es hacer al
menos una obra en cada nosocomio durante los cuatro años de gestión.
¿Hay alguno en especial que merece mayor atención?
Sí. En realidad, hay dos edificios que están muy mal. Son de
principios del siglo pasado y deberían ser construidos de nuevo. Son el
Hospital Lucio Meléndez de Adrogué y el Vicente López y Planes de General
Rodríguez
El ex gobernador Scioli había lanzado las Unidades de Pronta
Atención (UPA). ¿Quedaron paralizados?
Encontramos 19 UPAs: algunas funcionaban bien. Pero quedaron
funcionando 17. Una la dimos de baja porque estaba en medio de un barrio
privado en desarrollo... Sí, en un country en construcción. Se había levantado
sobre unos terrenos inapropiados para la salud. En realidad fue algo extraño,
como si a la empresa de construcción le hubiera sobrado material y decidieron
hacer una unidad más que no estaba proyectada. Por eso se cerró. El otro, se
municipalizó. Así que quedan 17. El principal problema allí lo tiene el
personal que cobraba menos que los médicos que trabajan en las guardias de los
hospitales, pero ahora vamos a mejorar sus situación porque pasarán a depender
de la Dirección de Hospitales.
Los salarios de los médicos son muy bajos. Algunos no llegan
a los $ 15.000 y continúan los paros.
Es verdad el salario es bajo. Muy bajo. El diálogo con los
sindicatos es fluido y está la mesa técnica para discutir los temas que les
preocupa a los médicos, incluso el salarial. Yo comparto la visión de que es
baja la remuneración que cobran los médicos, pero acá nos encontramos con otras
irregularidades. Sabemos de muchos casos en los que se pagan guardias de 48
horas al personal que en realidad termina trabajando 36 o 24 horas. Entonces,
se hace difícil qué cuenta sacar para dar un verdadero aumento.
Pero las guardias están colapsadas y tiene poco personal.
Faltan médicos. No es un problema general de la medicina.
Sobre todo especialistas en pediatría. Hay muchos médicos que optan por el
sector privado impulsados por una mejor remuneración.
En algunas guardias ante la falta de combustible para la
ambulancia, los médicos hacen un pozo en común para pagarlo. ¿Cómo solucionará
este tema?
Cada hospital tiene un presupuesto que no es arbitrario y
que los directores participan para confeccionarlo. Se construye de los gastos
históricos y de la inflación. Todo eso se planifica. Si falta nafta, el chofer
se lo tiene que plantear al director y así hasta llegar al área que
corresponde. Todo eso por nota. Porque si no hay un expediente es como sino
existiera. No tengo una sola nota en el ministerio que me advierta de que hay
falta de combustible en las ambulancias.
Uno de los históricos reclamos fue la falta de insumos en
los hospitales. ¿Cómo se encuentran hoy?
Encontramos una situación difícil. Nos dejaron una deuda de
$ 2600 millones que ya fue pagada con 600 proveedores. Las primeros meses de
gestión la pasamos mal porque había pocos insumos. Pero ahora la situación se
normalizó. Incluso armamos un esquema dentro de la Dirección de Hospitales para
que se puede contactar con una persona en especial que es la encargada de
abastecer con insumos a los hospitales.
La provincia ya tenía un Sistema Integrado de Emergencia
Sanitarias (SIES), ¿cómo lo va a integrar con el nuevo SAME provincia?
El SIES está destinado más que nada al traslado de los
pacientes. Nosotros queremos un SAME eficiente en la atención de emergencia.
Estos programas van a formar parte de un mismo plan. El SIES tiene doce centros
que coinciden con las regiones sanitarias. Hicimos un relevamiento y nos
encontramos con una desinversión importante, tanto en infraestructura,
equipamiento, y, en particular, con la formación de recurso humano. Y una provincia
que no está preparada para una situación de emergencias y catástrofes.
¿Y qué se está haciendo para catástrofes como las
inundaciones?
Desde el minuto cero la gobernadora dispuso la creación de
un área para emergencias y catástrofes. Desde el área salud lo que se hizo fue
un diseño para el fortalecimiento del SIES que incluye la preparación de estos
puntos para estas situaciones. Ejemplo: hospital de campaña, formación de
recursos humanos, compra de camionetas y ambulancias.
La gobernadora dijo en el discurso a la Asamblea Legislativa
que la provincia no tenía avión, ni helicóptero sanitario.
Es así. Tenemos una cuenta para que en una situación de
necesidad podamos alquilar uno.
¿Cuántas veces se usa el helicóptero?
Tenemos no menos de dos vuelos por mes.
Fuente: La Nación