En el
mundo se estima que 371 millones de personas tienen diabetes, pero la mitad
desconoce su condición, según datos de la Federación Internacional de la
Diabetes. En las Américas, un 10% de la población adulta—casi 63 millones de
personas—tiene diabetes, pero se calcula que el 44% no lo sabe.
En el Día Mundial de la Diabetes, que se celebró el pasado 14 de
noviembre, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), oficina regional de
la Organización Mundial de la Salud (OMS), llamó a la población de las Américas
a conocer los riesgos y las señales de alerta de la diabetes, para que tomen
medidas para prevenir esta enfermedad y para que busquen la atención que
necesitan si han desarrollado diabetes.
“Conocer la diabetes es el primer paso hacia la prevención,
el diagnóstico y el tratamiento”, explicó Alberto Barceló, asesor en
enfermedades no transmisibles de la OPS/OMS. “El Día Mundial de la Diabetes
ofrece una oportunidad cada año para concientizar y reducir el impacto de uno
de los trastornos de salud de mayor crecimiento en el mundo, que esta
alcanzando proporciones epidémicas”, subrayó.
La diabetes, llamada a menudo una “enfermedad silenciosa”,
puede desarrollarse en las personas sin mostrar síntomas al inicio. Si no se
maneja adecuadamente, la diabetes puede conducir a graves complicaciones, como
problemas cardíacos, renales, de la vista y también circulatorios que pueden
causar discapacidad permanente o hasta
una muerte prematura. Sin embargo, la diabetes se puede prevenir o demorar a
través de cambios del estilo de vida.
Los principales factores de riesgo de diabetes son
antecedentes familiares, falta de ejercicio, una dieta poco saludable, así como
obesidad o sobrepeso. El consumo de alimentos más saludables y la actividad
física pueden reducir el riesgo de manifestación de la diabetes tipo 2.
Las principales señales de alerta de diabetes son micción
frecuente, pérdida de peso, falta de energía y sed excesiva. Las personas que
experimentan estos signos deben hacerse los análisis correspondientes y seguir
los consejos del médico.
Pero el diagnóstico de la diabetes no es solo una
responsabilidad personal. “La proporción de personas con diabetes a quienes se
les diagnostica también depende de la capacidad de los servicios médicos para
detectar nuevos casos”, afirmó Barceló. "La evaluación del riesgo de
diabetes y los análisis correspondientes deben integrarse a la atención
primaria, y los servicios deben ser ampliamente accesibles a la población”,
añadió.
Para mejorar la prevención, la detección y el control de la
diabetes se requieren servicios de atención de salud universalmente accesibles, centrados en el
paciente e integrados a la atención primaria de salud, junto con la atención de
otros problemas de salud. Además, la atención debe basarse en datos
probatorios, estar orientada hacia la prevención y facultar a los pacientes
para controlar mejor su propia enfermedad y evitar complicaciones.
Acerca de la diabetes
La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica
caracterizada por alta concentración sanguínea de glucosa (hiperglucemia).
Guarda relación con una deficiencia absoluta o relativa en la secreción o la
acción de la insulina.
Hay tres formas principales de diabetes: tipo 1, tipo 2 y
gestacional. La diabetes tipo 2 es la más común y representa de 85 a 90% de los
casos. Se relaciona con factores de riesgo modificables, como la obesidad, peso
excesivo, falta de actividad física y regímenes de alimentación de alto
contenido calórico y poco valor nutritivo.
Fuente: Organización Panamericana de la Salud