jueves, 18 de octubre de 2018

En la Provincia de Buenos Aires, la Justicia ordenó restablecer la vacuna contra la meningitis para los chicos de 11 años

El juzgado federal N° 2 de La Plata hizo lugar a un amparo colectivo presentado por la Asociación Civil AJUS La Plata-Ensenada y la mamá de una nena de esa edad.

Resultado de imagen para vacunacion meningitisEl juzgado federal N°2 de La Plata ordenó al ex Ministerio de Salud de la Nación (ahora Secretaría de Salud) restablecer la dosis de los 11 años de la vacuna contra el meningococo, que la cartera sanitaria suspendió en agosto de este año hasta contar con las dosis necesarias, pero que no puso una fecha cierta de cuándo se concretaría.

La medida judicial es una respuesta a un amparo colectivo presentado por la Asociación Civil AJUS La Plata-Ensenada y por la mamá de una nena de 11 años, que debería recibir la dosis.

Según el Calendario Nacional de Vacunación, la vacuna Menveo contra el meningococo la deben recibir todos los niños de 3, 5 y 15 meses y aquellos que tengan 11 años. Esta última dosis fue la que quedó en suspenso, aunque no se quitó del calendario oficial.

El juez Adolfo Gabino Ziulu ordenó en su fallo que el Estado deberá disponer los medios necesarios para que la niña reciba la dosis de la vacuna en un plazo no mayor a 10 días. En sus argumentaciones, el magistrado sostiene que la vacunación en el sistema sanitario argentino ha sido pensada “como una herramienta importante de prevención, donde el elemento de obligatoriedad se erige como un pilar indispensable en miras de la salud pública”.

"El derecho a la salud presenta una connotación social, más acentuada que los otros derechos de los cuales deriva. Su génesis, en el ámbito del derecho público, está vinculada con el constitucionalismo social y, por ende, con la obligación del Estado de contribuir activamente al resguardo de la salud pública", dice el fallo.

"La vacuna cuya suspensión aquí se discute -sigue el magistrado- fue introducida a través de la Resolución 10/2015 del Ministerio de Salud, en cuya exposición de motivos puede leerse que la enfermedad invasiva por meningococo representa un importante problema de salud pública por la alta morbimortalidad que presentan las personas que la sufren y por las secuelas permanentes que puede acarrear". También dice que la decisión de incorporar a los adolescentes de 11 años al esquema surgió del consenso entre sociedades y especialistas en el tema "en aras de disminuir la portación orofaríngea de la bacteria en la población vacunada, para así favorecer la disminución de la incidencia de la enfermedad en el grupo más vulnerable".

El magistrado en su fallo destaca además que "la suspensión por tiempo indeterminado de esta vacunación en los adolescentes del rango etario señalado no habría sido decidida mediante resolución o acto alguno, sino que surgiría del comportamiento de agentes del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación que dieron a conocer en los medios de comunicación que lo dispuesto por la resolución 10/2015 no sería acatado, al publicar en su página web que se garantizaría la vacunación a los bebés de hasta 15 meses, dada su alta vulnerabilidad, pero que se pospondría el refuerzo previsto a los menores de 11 años de edad".

Precisamente, uno de los cuestionamientos que hace el juez es que se haya tomado la decisión de hecho, sin la correspondiente resolución. Según indica Gabino Ziulu, la ley 22.909 exige "que cualquier decisión que signifique reglamentar el plan de vacunación establecido en nuestro país debe plasmarse en un correspondiente acto administrativo, con todos los elementos que le son propios". Esto es, que si querían suspender la vacuna, deberían haber publicado la correspondiente resolución en el Boletín Oficial.

Sobre el alcance del fallo, el magistrado dice que la medida cautelar comprende "por una parte el caso individual de la niña J.B. y por otro a un colectivo que fue delimitado por la actora como aquel que comprende a los niños de 11 años de edad de la Provincia de Buenos Aires".

Fuente: Clarín

miércoles, 17 de octubre de 2018

Laboratorio deberá pagar multa millonaria por vender vacunas adulteradas

El laboratorio chino Changchun Changsheng, implicado en un caso de vacunas adulteradas, tendrá que pagar una multa de 9.100 millones de yuanes, lo que equivale a unos u$s 1.300 millones, según anunciaron este martes los responsables de control de medicamentos de ese país. 

Resultado de imagen para vacunasEn julio, los servicios sanitarios descubrieron un proceso de fabricación ilegal de vacunas contra la rabia en este laboratorio situado en la provincia de Jilin.

El establecimiento había falsificado los registros de producción y modificado los parámetros de fabricación de las vacunas, por lo que quince personas fueron detenidas.

"El monto total del dinero decomisado y las multas alcanzará 9.100 millones de yuanes", indicó en un comunicado conjunto la administración estatal de medicamentos y la oficina de control de productos alimenticios y farmacéuticos de la provincia de Jilin.

El monto incluye la confiscación de 1.890 millones de yuanes de ingresos generados por las ventas de las vacunas incriminadas.

Las autoridades acusan entre otros al laboratorio de modificar las centrifugadoras, de haber hecho mal las mezclas de las soluciones o de haber destruido discos duros y pruebas "para disimular actos ilegales".

El director de la empresa, Gao Junfang, así como otros dirigentes directamente implicados en el caso tampoco podrán trabajar en la industria farmacéutica.

Cuando empezó el escándalo, el presidente chino Xi Jinping denunció prácticas "odiosas y escandalosas".

A pesar de que se puso en marcha una inspección nacional de los laboratorios de producción de vacunas, muchas familias chinas dicen desconfiar desde entonces de las dosis producidas en el país.

Fuente: Ambito

martes, 16 de octubre de 2018

Argentina tiene una de las tasas más bajas de enfermeros de la región y buscan duplicarlos para 2020

El déficit surge de un informe reciente de la OPS. Son 4 cada 10 mil habitantes. Chile tiene 22 y Paraguay, 14.

La escasez de enfermeros es una problemática mundial. Sin embargo, al mirar lo que sucede en el continente, un informe reciente de la Organización Panamericana de la Salud revela que Argentina tiene una de las tasas más bajas de enfermeros por habitante de la región, con 4,24 enfermeros cada 10.000 habitantes. Para poner en contexto basta mirar lo que sucede alrededor: Chile tiene 22 cada 10.000; Paraguay, 14,6; Uruguay, 18,9, Brasil 7,1 y Bolivia, 5,1.

Entre los países que mejor están, figuran Estados Unidos, con 111,4 enfermeros cada 10.000 habitantes y Canadá, con 106,4. Por debajo de Argentina solo hay tres países: Honduras y República Dominicana con 3,8 enfermeros cada 10.000 habitantes cada uno y Haití, con 3,5.

“Estamos mal, por eso nos pusimos a trabajar con un objetivo ambicioso, que es duplicar para 2020 la cantidad de enfermeros. Queremos que haya más alumnos y que se reciban, porque una de las características de enfermería es la alta deserción, ya que muchos necesitan trabajar”, explica a Clarín Leandro Goroyesky, director ejecutivo del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) del Ministerio de Educación de la Nación, que está a cargo del Programa Nacional de Formación de Enfermería (PRONAFE) que se puso como objetivo llegar a 250 mil enfermeros.

Otro dato llamativo es cómo está conformado el mapa de personal de salud de cada país. El informe de la OPS advierte que mientras en América del Norte “la relación es de 4,3 enfermeros por médico, en los países de la subregión andina y en el Cono Sur hay más médicos que enfermeros”. “El mercado laboral, la oferta de programas de formación de enfermeros y los incentivos financieros y no financieros ofertados entre las regiones, ciudades y países determinan la cantidad de personal de enfermería”, señaló a Clarín Silvia H. de Bortoli Cassiani, asesora regional de enfermería y técnicos de Salud de la OPS/OMS y autora del trabajo "Distribución de la fuerza de trabajo en enfermería en al Región de las Americas".

En Argentina, según datos del Observatorio Federal de Recursos Humanos en Salud, que depende del Ministerio de Salud, los datos a 2016 indican que en Argentina hay 172.502 médicos en actividad y 192.829 enfermeros, lo que da una tasa de 1,12 enfermeros por médico. Sin embargo, al desgranar cómo está compuesto el número de enfermeros, se puede ver que 82.274 de esos enfermeros son auxiliares de enfermería, que tienen menor formación, ya que la carrera dura sólo un año.

“Las recomendaciones internacionales son para tener más técnicos enfermeros. Entonces, al tomar ese número, la relación baja a 0,65 enfermeros por médico. Actualmente se está abandonando la formación de auxiliares y se está incentivando la formación técnicos, para mejorar estos números”, afirmó a Clarín Marcelo García Dieguez, director de Capital Humano del Ministerio de Salud.

García Dieguez agrega que este número se irá corrigiendo con el tiempo, a medida que se vaya dejando de lado la formación de auxiliares, los actuales auxiliares salgan de actividad o se logre incentivarlos para que completen la tecnicatura. “Una de las preocupaciones es trabajar para acortar esos tiempos y ayudar a que alcancen el título de técnico. Para eso se creó el programa PRONAFE, para acompañar y becar a estudiantes y poder ir incrementando la fuerza laboral”, señaló.

“No sé si vamos a poder cumplir la meta de 2020. Pero esto ya escapa a los formadores”, advierte Teresa Gómez, directora de la Escuela de Enfermería del Hospital Británico. “El abandono –continúa- viene por distintas razones, hoy más que nada es un problema social, porque los estudiantes necesitan trabajar y priorizan eso. Ante esa situación no podemos hacer nada”, se sincera. Y advierte que tienen un promedio de desgranamiento de entre 20 y 30%.

El mercado laboral en el sector de enfermería en la Argentina presenta diversos problemas: si bien es cierto que es una carrera son salida laboral asegurada, por otro lado la precarización laboral y los magros salarios atentan contra el mismo mercado que necesita más trabajadores. “En enfermería los sueldos son muy bajos, muy magros. Muchos tienen que trabajar en dos lugares. Esto hace que haya un déficit en la preparación. Hay muchas especialidades en enfermería, pero son muy pocos los que llegan a hacerlas por la necesidad de trabajar”, señala el licenciado Gustavo Díaz, presidente de la Federación Argentina de Enfermería.

“La enfermería es una profesión muy desgastante desde el punto de vista físico y psíquico, trabajamos con el dolor y la muerte todos los días. Es una elección muy particular, por eso muchos se frustran”, agrega Díaz.

Gómez señala que en la carrera están los que se inscriben porque les gusta la enfermería y otros que buscan aprobar. “Al que realmente le gusta trabajar se va a dedicar a la enfermería. Trabajo para enfermeros hay, en todo el país. El enfermero siempre va a tener trabajo, es fácil conseguir porque todas las instituciones están en la búsqueda”, dice, aunque advierte que “el tema salarial no depende de nosotros y la realidad es que la mayoría de los enfermeros tienen dos trabajos”.

Para intentar bajar la deserción, el PRONAFE rediseñó los planes de estudio, mejoró la tecnicatura y también armó un plan de becas en enfermería para el que no hay límite de edad. Quienes aplican pueden recibir hasta 6.000 pesos por mes, una mochila técnica –con insumos para la práctica, como reloj y estetoscopio- que puede tener un costo de hasta 4.000 pesos.

Con estas medidas, en el primer año lograron reducir la deserción en un 10%. Actualmente el PRONAFE tiene acuerdo con una red de 165 instituciones superiores técnicas de enfermería y 5 universidades, con un total de 35.000 matriculados. En este año esperan firmar acuerdo con otras 10 universidades.

Fuente: Clarín

jueves, 11 de octubre de 2018

Por los aumentos, la cantidad de afiliados es la más baja desde 2015

Según la Dirección de Estadísticas porteña, en el primer trimestre tocó un piso del 6,1%. El costo de la medicina privada creció un 20 por ciento más que los salarios privados.

Resultado de imagen para aumentos prepagasImaginemos una familia compuesta por dos adultos –ambos trabajadores activos del sector privado, en blanco, que lograron surfear todas las olas de despidos y que tienen un salario promedio– y dos menores. Esta "familia tipo" debe hacer recortes en la Argentina de Macri. La baja de afiliados voluntarios a la medicina privada es un reflejo de esta situación.

Según la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad, 2018 muestra una baja estacional en el número de afiliados a prepagas, que en el primer semestre cayó al nivel más bajo desde 2015: un 6,1%, un derrumbe del 10% respecto del mismo período de 2017. En el segundo trimestre, la caída fue menor pero sigue la tendencia: un 8% contra el 9% de igual período del año anterior.

Que la cuota sea cada vez más difícil de afrontar para los afiliados es desde hace tiempo una preocupación para las propias empresas que, al mismo tiempo, no desestiman ningún tope de aumento que otorga el gobierno. En lo que va del año, las prepagas aumentaron las cuotas en un 29,8%. Desde la asunción de Cambiemos, las cuotas subieron un 144%, unos diez puntos porcentuales por encima de la inflación acumulada que se estima para octubre de este año.

Un plan básico para una familia tipo en una prepaga top costaba cerca de 5000 pesos en julio de 2015. En paralelo, un trabajador del sector privado ganaba entonces un promedio de $ 14.500, según datos del Ministerio de Trabajo. Si ambos adultos trabajaban, sumaban $ 29 mil. Esto significa que debían destinar un 16,9% del salario a la cuota de la prepaga.

En julio de 2018, el mismo plan oscilaba en $ 12.300, mientras que el salario de un privado promedio era de $ 30.642 (último dato disponible), que multiplicado por dos resulta en $ 61.284. La familia pasó a destinar un 20,1% del salario a la prepaga; es decir, el costo de la medicina privada creció un 20% más que los salarios privados promedio.

Un crecimiento de esta índole en un puñado de bienes o servicios (tal como ocurre con luz, gas, alimentos y bebidas, combustibles, etc.) acabarían con ambos salarios. Por tanto, este tipo de familias también se ven obligadas a realizar recortes en distintos servicios. La medicina privada no es la excepción.

Fuente: Tiempo Argentino