A cargo de la Superintendencia de
Servicios de Salud, busca evitar abusos de las entidades. Monotributistas,
personal doméstico y discapacitados, al tope de las demandas.
La Superintendencia de Servicios de Salud (SSSalud) iniciará
hoy el programa anual de la unidad móvil que atiende inquietudes y problemas de
los afiliados, con monotributistas y personal de servicio doméstico a la cabeza
porque las obras sociales se resisten a afiliarlos. La Unidad de Información y
Reclamo (UNIR), lanzada en diciembre último, trabajó en el partido bonaerense
de Avellaneda y en el tramo inicial de 2014 recorrerá el primero y el segundo
cordón del conurbano, con una primera escala en Morón hasta el viernes, informó
el organismo.
"La mayor cantidad de reclamos tiene que ver con
irregularidades de afiliación, más que prestacionales, y con grupos
particulares que no trabajan en relación de dependencia", señaló la
subgerente de Atención de Usuarios de la Superintendencia, Claudia Caravelli.
La funcionaria dijo que "hay una negativa permanente de las obras sociales
a brindarle servicios a los monotributistas y a las personas que trabajan en
servicios domésticos".
El grupo más numeroso afectado por esa situación lo integran
"pacientes que llegan a la obra social a través del monotributo, en
segundo lugar el personal doméstico y luego los discapacitados", precisó
Caravelli.
En el régimen general, al que acceden los trabajadores en
relación de dependencia por rama de actividad, la relación "se
invierte" y los reclamos se relacionan con cobertura de "material
quirúrgico, medicación oncológica, autorización de operaciones", porque
las obras sociales "aducen diversos motivos para negarlas", indicó.
También resulta difícil ingresar al sistema a las personas
que pagan monotributo social o son beneficiaras de planes de empleo: "no
pueden acceder a la prestación y se enfrentan a la negativa de
afiliación", explicó, porque según afirman los usuarios las prestadoras
argumentan -sin asentarlo por escrito- que el aporte que hacen es muy bajo y
las desfinancia.
En el caso de los monotributistas, señaló Caravelli, de
acuerdo con la ley "pueden optar por cualquier obra social del sistema,
que tiene unas 300" y las manejan los sindicatos de cada actividad.
"El trabajo -dijo- fue cambiando con los años, hay
mucha gente que no es empleada en relación de dependencia, brinda servicios y
está registrada en alguna de las categorías del monotributo".
El gobierno nacional, a través del Ministerio de Salud, "compensa a las obras sociales que atiendan a
monotributistas y jubilados con un aporte extra que sale del fondo solidario de
redistribución, de lo que aportan los empleados en relación de
dependencia", señaló.
"Lo más indignante es que incluso recibiendo el aporte
se niegan a afiliarlos. No pueden hacerlo, pero en la práctica lo hacen",
cuestionó Caravelli y agregó que "además, no reciben al grupo
familiar" del monotributista.
La ley establece para este sector que el acceso al sistema
es progresivo: los primeros tres meses reciben la prestación médica obligatoria
(PMO), entre los tres y los seis meses siguientes incluye la internación y, a
partir de entonces, debería recibir atención plena.
Pese a los incentivos que otorga el Estado a las obras
sociales -a través de programas como Sumarte o Suma70-, los problemas
persisten. Si logran que les extiendan un carnet, comienza el siguiente: que
los atiendan.
La titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Liliana
Korenfeld, lanzó a fin de año el programa UNIR y la apertura de sedes en el
interior del país, a fin de facilitar a usuarios de obras sociales y prepagas
-que no están atadas al sistema solidario- el acceso a la información y la
defensa de sus derechos.
La unidad móvil, que ya recorrió el partido de Avellaneda,
estará desde mañana hasta el viernes, de 9 a 15, en la plaza San Martín de
Morón, en el oeste del conurbano bonaerense.
"El objetivo es dar soluciones inmediatas a problemas
puntuales y tomar medidas integrales de corrección del sistema" para
evitar que se produzcan o repitan, mediante intimaciones, recursos
administrativos y otros mecanismos que tiene el organismo, manifestó Caravelli.
La SSSalud dispone de una Defensoría del Usuario, la línea
gratuita 0800 222 Salud (72583), un servicio online en su página web y brinda
atención personalizada de 10 a 16 en su sede de Roque Saénz Peña 530, en
Capital Federal, y en sus delegaciones del interior.
Además, la unidad móvil del programa UNIR brinda atención
territorial "para dar a conocer los derechos de los beneficiarios, con el
objetivo de asegurar la calidad en las prestaciones de salud", en el marco
de políticas nacionales comprometidas con "los principios de solidaridad,
inclusión y equidad", definió la Superintendencia de Servicios de Salud.
Fuente: Mirada Profesional Farmacéutica
