Una de ellas, quien lo adquirió en Bolivia, vive en Córdoba,
donde es asistida. Según los estudios, el feto presenta signos de síndrome
congénito por zika.
En la Argentina hay cuatro casos confirmados de embarazadas
que adquirieron el virus del Zika, los primeros que se dan a conocer en forma
oficial en el país.
Una de las pacientes, aunque contrajo la infección en
Bolivia, reside en la provincia de Córdoba donde está siendo asistida. Según
los estudios, el feto presenta signos compatibles con síndrome congénito
vinculado a zika.
Las otras tres viven en Tucumán, donde se registró el primer
brote autóctono de la enfermedad entre marzo y junio pasado, con 24 casos
confirmados y nueve probables. Además, hay otros tres casos probables de
embarazadas con zika, dos de ellos en Tucumán, en tanto que el restante afecta
a una mujer oriunda de Colombia y asistida en Salta. Los datos provienen del
Boletín Integrado de Vigilancia que publica el Ministerio de Salud de la
Nación.
En el caso de la paciente cordobesa, la información fue
brindada por el director del Hospital Rawson, Julio Cohen.
“Es una mujer joven que contrajo el virus del Zika en
Bolivia donde se le hizo el diagnóstico de la enfermedad”, indicó el
funcionario, a la vez que señaló que la adquirió por vía vectorial (picadura de
mosquito Aedes aegypti ), cuando cursaba un embarazo de pocas semanas.
“La paciente consultó en ese país al presentar rash
(sarpullido), conjuntivitis y fiebre. Al volver a Córdoba los síntomas ya
habían cedido, concurrió al Rawson con un embarazo de siete semanas, y se le
hicieron diversos estudios y ecografías”, informó. También precisó que
actualmente el seguimiento se lleva adelante en otro establecimiento público de
la ciudad de Córdoba.

Cohen explicó que el protocolo de zika y embarazo incluye
un cuidadoso seguimiento ecográfico. “A partir de la semana 22, ya pueden
aparecer signos compatibles con el síndrome congénito de zika”, señaló.
Microcefalia, microcalcificaciones cerebrales, pero también alteraciones
visuales y auditivas y afectación neurológica, son algunas de las
características de este nuevo síndrome, descripto en forma preliminar por la
Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) en julio a partir de los casos
detectados en Brasil.
“Pero el dato nuevo es que en los últimos meses se advirtió
que los bebés pueden tener también alteraciones encefálicas que se manifiestan
con el paso del tiempo, y se expresan clínicamente con convulsiones y
deficiencia intelectual, que puede tener distintos grados”, alertó el
profesional.
La infectóloga y vicepresidenta de la Sociedad de
Epidemiología de Córdoba, Ilide Selene De Lisa, explicó que esto significa que
“bebés que nacen sin microcefalia ni otras anomalías evidentes, después
comienzan a mostrar trastornos neurológicos, cognitivos y en su desarrollo”.
Por eso, De Lisa advirtió que uno de los grandes problemas
que presenta el manejo del zika a nivel de la salud pública “es que se trata de
un virus nuevo, que recién se está conociendo e investigando, lo que implica
que hay muchísimas cosas que todavía no se saben, por lo cual la información
sobre esta infección es aún provisoria”.
Y ejemplificó que en un comienzo se consideraba que la
transmisión de la enfermedad era exclusivamente vectorial, es decir, a través
de la picadura de mosquitos infectados como en el caso del dengue y la fiebre
chikunguña, pero después se corroboró que también se adquiere por vía sexual.
Zika y embarazo
En esa línea, ambos expertos señalaron que todavía no hay
precisiones sobre la tasa de embarazadas que contrajeron zika cuyos hijos
sufrirán el síndrome congénito vinculado a la enfermedad, ni tampoco sobre si
existen factores de riesgo que predispongan a que eso ocurra. Y también está en
estudio si es posible que el virus se transmita al niño a través de la
lactancia, según informó De Lisa.
Lo que sí se sabe es que no todas las mujeres que adquieren
el virus en el embarazo, dan a luz bebés con el síndrome.
Y, también, que el feto puede verse afectado aunque la madre
haya cursado el zika de forma asintomática, según precisó Cohen.
El director del Rawson puntualizó además que el riesgo de
que aparezcan malformaciones y trastornos en el feto es mayor en los dos
primeros trimestres del embarazo, y en especial en el primero, si bien la
Organización Mundial de la Salud advierte que el riesgo existe durante toda la
gestación.
“La recomendación de la OMS es no viajar a zonas donde hay
transmisión autóctona del virus del Zika en ningún trimestre del embarazo, y si
el que va a esas regiones es la pareja, usen preservativo en las relaciones
sexuales en los seis meses posteriores al regreso”, alertó el funcionario.
Fuente: La Voz