Las desigualdades de género y la violencia de género agravan
la vulnerabilidad de las mujeres y niñas al VIH y otros resultados de la mala
salud sexual y reproductiva. Sin embargo, los hombres y los niños también se
ven afectados por la epidemia del VIH como resultado de las normas de género
perjudiciales y los sistemas de salud inadecuados para responder a las
necesidades de los hombres.
Durante una sesión en Durban, Sudáfrica, en la 21ª Conferencia
Internacional sobre el Sida, los participantes compartieron experiencias de los
programas de VIH que han empleado con éxito la implicación de los hombres como estrategia. Hicieron hincapié en la
importancia de un entorno normativo propicio que promueva modelos de prestación
de servicios de salud inclusivos y equitativos. Estuvieron de acuerdo en que el
camino a seguir para superar los obstáculos es involucrar a los líderes y
partes interesadas a nivel de la comunidad y el gobierno para desafiar las normas
de género perjudiciales que impiden la igualdad de género y la oferta de los
servicios de VIH para todos.
En el evento, Luiz Loures, director ejecutivo adjunto de
ONUSIDA, puso en marcha la Plataforma para el Compromiso de los Hombres en la
Respuesta al VIH, que es la culminación de un amplio proceso de consulta
mundial convocada por ONUSIDA, la Federación Internacional de Planificación de
la Familia y Sonke Gender Justice con los gobiernos, la sociedad civil y las
Naciones Unidas y socios para el desarrollo. Además, proporcionará orientación
sobre cómo involucrar a hombres y niños en el movimiento de la igualdad de
género y mejorar su acceso a, y el uso de servicios de VIH y otros servicios de
salud para sus propias necesidades de salud, así como la salud en general y el
desarrollo.
Fuente: ONUSIDA